Capítulo 2: Ommios.

“El destino no existe. Solo existe el derecho de elegir entre varias opciones.” Por la autora.

<<Una semana entera de exámenes>> pienso. Que me sea leve.
 La biblioteca está a punto de abrir. Es un edificio de color rojizo algo desgastado. Pero eso se debe a lo antiguo que es. En el porche de la entrada hay dos grandes macetones con la flor de navidad plantada en ellos. Roja como el edificio. Tan delicada como poderosa. La melancolía siempre me entra en los días de lluvia como estos. Es como si la burbuja donde vivo se hiciera más débil y así afectarán más los factores externos. Mas o menos como cuando me entra la regla. Espero debajo de un paraguas negro que más que un paraguas parece una sombrilla. Es más, lo podría ser si el cielo no llorara tanto.
<<Mira que eres caprichoso>> Susurro riendo y mirando al cielo.
La bibliotecaria está saliendo de su mini amarillo tan colorida como cargada de libros. Lleva al menos diez ejemplares bastante antiguos colgados de un brazo. Con el otro busca las llaves en su bolso lleno de parches que tanto usa y que creo que tiene que dormir hasta con él. Yo me descubro cerca de ella repasando como va vestida. Parece salida de un dibujito animado. Con unas gafas de culo de botella como las de John Lenon , unas botas moradas altas hasta la mitad de la espinilla, una falda larga que le arrastraba por el suelo empapado y que se tenía que recoger siempre, una chaqueta verde oscuro conjuntada con la cuerda de sus gafas y luego está ese bolso que parece un saco. Lleva el pelo recogido con un moño. No parece muy mayor: Unos treinta como mucho. Sus labios están perfectamente pintados de un rojo muy vivo. Parece que lo años no pasan por ella. Que hubiera nacido vieja con aspecto joven y así se hubiera quedado.
La mujer tropieza con el traje y se le caen al suelo empapándose los libros tan viejos que lleva.<<al menos ya no tienen polvo>> Río por dentro y le ayudo a recogerlos.
-Baya desastre que estoy hecha. Perdona hija.
-No pasa nada, yo también me poco algo nerviosa con la lluvia.
-Baya... que mala pata. Eran muy antiguos.-Dice cogiendo uno y observándolo por detrás.
-Si quiere le puedo ayudar a arreglarlos.
-Gracias. Dos es mejor que uno, ¿no?-Perfecto, ahora me toca ayudar en vez de estudiar. Pongo mi mejor sonrisa y le ofrezco el libro que se le había caído.-Te debo una joven.
-Yanet, por favor.
-Pues no se hable más, entremos antes de que empiece a llover más fuerte.-Suspiro de alivio. Por fin abre la puerta.
Las Bibliotecaria abre y pasa ella antes dejándome a oscuras. Luego toquetea algo detrás de la puerta y por fin unas luces se encienden. Primero parpadean como relámpago y luego se amainan. Como no, luces de bajo consumo.
La mujer deja los libros en la encimera de la recepción donde un gran caos se reparte. Libretas, apuntes, mapas e incluso recibos de compras y tickets. Se pone las gafas en el puente de su alargada nariz y coloca los libros entre tanto jaleo. Luego baja la cabeza para mirarme por encima de las gafas.
-Yanet, ven. Échame una mano.-Sin que se de cuenta pongo los ojos en blanco y dejo la mochila en el suelo de madera junto a la entrada.  Ella sigue removiendo papeles que se le caen al suelo, pero esto no parece preocuparle. ¿A que viene tanto nerviosismo?, ¿Tan emocionante es la vida de una Bibliotecaria? Mi respuesta seguirá en el aire mientras la mujer me ofrece un libro empapado. Yo lo hubiese cogido con dos dedos si no fuera por lo pesado que era. En mis uñas empezaba a ver las motas de polvo entre carne y uña. Observo el colgante que lleva atado y reliado a la muñeca esa mujer. Tenía forma de una O en griego, la misma que usábamos los estudiantes para simbolizar los ommios. Era de plata. No cabía dudas.
-Toma, este es el que menos páginas tiene. ¡Ha! Se me olvidaba, toma, los clip para separar las páginas.-Espero con el libro en lo antebrazos a que me ponga encima de éste la caja de clips. ¡Joder!, ¿El que menos pesa? Tendría como unas dos mil páginas. Ladeo la cabeza para ver el dorso del libro. ¡Qué digo de dos mil!, al menos serían cinco mil.-Te puedes sentar allí.-Me dijo la mujer sonriendo y señalando unas mesas circulares con muchas sillas.
Suspiro.
Será una larga tarde.
Empiezo a separa páginas del libro con los clips hasta que llega el punto que he separado cien. Cien y ya no puedo más. Cierro el libro y apoyo los codos en la mesa. Uff. Sin pensarlo dirijo la mirada hacia la portada del libro. Una letras en relieve doradas lo cubren entero. Rozo la porta con las yemas de los dedos.
-El mito de Orfeo y Eurídice.- Susurro con el ceño fruncido.
Abro la primera página por segunda vez. Pero esta vez me paro a leerla. Prosigo con la segunda palpando mientras los clips que puse antes. Es extraño que no hayamos dado este mito en cultura clásica. Parece muy extenso.
Cuando alzo la vista ya he leído cinco páginas y me topo con dos enormes ojos castaños escondidos detrás de un par de gafas redondas.
-Al final caíste.
-¿Qué?
-Nada, sigue leyendo si quieres. Yo me ocuparé de los demás libros.
-¿En serio?,¿No necesita ayuda?
-No, Te servirá más a ti. Llévatelo a casa si quieres.- Mi mira de hito a hito. No comprendo por qué dice que me servirá. Ni que tuviera el examen de Cultura clásica. Sin embargo acepto la oferta. Cojo los libros que necesito para estudiar y los cargo en la mochila. Uff. Ahora sí que pesa. Esa especie de diccionario se cargará mi espalda. Aún así. Saludo a la bibliotecaria que me mira con ojos brillantes y una sonrisa que según yo, oculta algo. Ignoro lo que ésta sonrisa esconde y abro el paraguas después de pasar la puerta. Allí dos chicas intentan pasar a la biblioteca. Las dos van en el mismo paraguas azul claro. Llevan unos cortavientos impermeables de color amarillo chillón y unas botas de agua azul marino. Que vergüenza. Sinceramente me daría vergüenza ir vestida como alguien, aunque fuese casualidad. No podría soportar. Tenían ambas los pelos rizados, más de lo normal. Será por la humedad, Pienso. Paso al lado ladeando el paraguas para que no choque con el suyo. Éstas se ponen la mano en la boca y cuchichean entre risitas mientras me miran como si hubiera salido con el pijama puesto a la calle. Desde arriba hacia abajo y viceversa.
Espero en la acera opuesta a el autobús.
<<Me tengo que sacar el carné ¡Ya!>> Pienso mientras cruzo los brazos sobre mi pecho y los caliento frotándolos con las manos. La pulserita de cascabeles tintinea bajo mi jerséis de lana. Por la acera ancha camina una pareja de umpalumpas que vienen de la mano agarrado ( y digo umpalumpas porque están muy lejos y se ven pequeños). Por el otro lado de la acera aparecen una madre y su hija cogida de la mano. La madre le tiene agarrada de la mano a la pequeña que luce un pompón en el gorro de lana que lleva en su cabecita. Eso sí que es un umpalumpa, no hacía falta ni siquiera verla de lejos.
El autobús llega y hace que los pequeños charcos de agua que hay justo debajo de las aceras salpiquen hacia arriba. Las pequeñas motitas de agua salen disparadas hacia mi. Perfecto, ahora estoy mojada yo, y el libro. Subo al autobús y miro con desprecio al gordo que lo conduce. Estaba sentado apoyando un codo en la ventana, comía con la otra mano una barrita de chocolate medio derretido y tenía toda la boca llena de ello. Me sacó el ticket y me lo dio. Una sustancia pegajosa y algo caliente rodeó mi dedo índice y pulgar. Me limpio los dedos manchados de chocolate y miro con repugnancia al conductor. Sin más paso hacia la fila de atrás esperando no verlo más: Cuando salga, lo hará por la puerta trasera y se asegurará de no coger el autobús de las ocho y media.
Me pongo los auriculares y enciendo el Ipod. Le quedan diez minutos y se tirará en la cama de Nausi hasta quedar dormida. Mira su reloj. Nueve minutos. Luego se para a mirar su muñeca. ¿y la pulsera de cascabeles?, me remango la manga y observo incrédula. No puede ser. ¡Esa bibliotecaria...! Revuelvo la mochila en busca de mi pulsera... Pero nada. Le doy un puñetazo doble y a la vez al asiento. Me masajeo las sienes haciendo pequeños círculos con los dedos índice y corazón. Por el rabillo del ojo noto como algo flota a mi lado, cerca de mi mano. Pienso que es una mosca o algo por el estilo, pero cuando enfoco la vista hacia mi muñeca no puedo evitar enarquear una ceja. El autobús se para. Todavía estupefacta salgo de aquél vehículo verde que se aleja ajeno a lo que dentro de él pasó. Ha parado de llover, las nubes se están abriendo y unos débiles rayos del sol se dejan ver tímidos. Son tan pequeños y poco relucientes que puedo dejar suspensa mi mirada en ellos sin que más tarde vea manchas de todos los colores a medida que mi mirada se posa en cualquier cosa.
No paro de darle vueltas a la cosa tan extraña que me acaba de suceder. Allí, al lado de la cuerdecilla que sujeta el paraguas recogido, la extraña pulsera de la bibliotecaria luce ahora en mi muñeca. Esa extraña O griega de plata. Una chica se acerca a mi mientras camino y le dice algo a otra en el oído. Hago caso omiso a lo que dicen y me propongo a subir el pequeño caminito de piedras que lleva a la gran mansión de los Iulius, la familia de Nausi.
Los grandes jardines me recuerdan a los de la reina de corazones de Alicia en el país de las maravillas. Eran enormes, grandes sauces llorones, robles, pinos y algún que otro abeto que servía para decorarlo en navidades. Tenía un pequeño laguito artificial con peces dorados y atravesado por un puente de piedrecillas. Hasta tenía un mini-laberinto con señales secretas para no perderse, algo parecido al de Teseo y el minotauro de Creta.
La gran mansión Iulius me abría sus puertas todos los días igual:

-Mamá dice que llegas tarde, para variar.

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Artikel Capítulo 2: Ommios. ini dipublish oleh Carla pada hari viernes, 2 de septiembre de 2011. Semoga artikel ini dapat bermanfaat.Terimakasih atas kunjungan Anda silahkan tinggalkan komentar.sudah ada 9 komentar: di postingan Capítulo 2: Ommios.
 
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9 comentarios:

  1. wow!! esta genial!! me encanta como escribes de verdad!!!! :) no dudes en avisarme para el proximo capitulo ;)

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  2. me encantóóóóó emites sensaciones que todas tenemos y describes ni muy extensamente ni muy corto simplemente me encanta ;) llamame para el proximmo e.e

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  3. ¡Bien! Ya está tomando el camino hacia la mitología, me gusta me gusta. Me encanta la historia, es muy fácil identificarse con Yanet.
    Cuando tengas el próximo, avísame cielo.
    PD: ¡CUIDADO CON LAS FALTAS! Ej: Baya
    Besos(:

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  4. Me encanta *___*
    Es IMPRESIONANTE! (L)
    Quieroo leer maaas! :D
    Beeeesoo!(K)

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  5. pasate por mi blog que te esprea una sorpresa :)

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  6. Creo que me leere cada dia un capitulo Asi que dentro de algo menos de dos semanas me habré terminado tu historia.
    He visto tu comentario en mi blog, y lo de que escribes bien ¡Lo digo en serio! Todos tenemos nuestras pequeñas faltas de ortografia y tal, pero esos comentarios que escribes entre lineas como lo de los Umpalumpas y cosas asi, hacen la historia mucho más divertida y amena. ¡Como si me lo estuvieras contando cara a cara! Jajaja
    Ya que estoy aquí te dejo mi tuenti, puedes buscarme como "If We Have Any Dream" (que es el tuenti del blog) o como mi persona que es "Vicky Mancebo" ^^
    Y no tengas envidia por como escribo, dejemoslo en un empate si quieres jajaja ^^
    Pasate si puedes por mi otro blog: http://nomatterwherelife.blogspot.com/
    no tiene ninguna historia, pero creo que hablo de temas bastante interesantes:)

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  7. Me está encantando, en serio *-* La bibliotecaria esa es algo rarita, pero intuyo que tiene mucho que ver en todo esto. Se ve que hizo a propósito lo de darle el libro para que precisamente Yanet lo leyera (NOTA APARTE: soy fatal para los nombres, he tenido que subir para ver el nombre u.u Lo siento si en algún momento me equivoco). La verdad es que me identifico TOTALMENTE con ella. Cuando leía sobre ella, era como estar leyendo mi comportamiento. Flipante *-*

    Me gusta esta historia ^^ Mitología griega y ese toque moderno adolescente. Está muy lograda:) Tienes aquí presente a una nueva lectora.

    ¡Besos!

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  8. *^* estas como una cabra! no hace falta que te aprendas los nombres >.< además sólo es el capítulo 2, normal que no te acuerdes. Por dios que ilusión que me comentes de veras :D y sobre todo que seas lectora(Ya sabes, muchas personas te siguen y luego no leen)Pasatelo bien leyendo y llega a capítulos más entrados en la historia antes de dejarla :3
    Ahora mismo me leo los tuyos:D

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