Capítulo 18 segunda parte.

La sumisa expresión de Duque me hizo no dejar de analizarlo mientras él apretaba mi mano y esta rodeaba la bola. Su gesto era lánguido, sus estilizados músculos se habían contraído y las finas y azulinas venas se marcaban por todo el brazo. Posaba la atención al algo particularmente, aunque mis ojos no pudieran distinguir el qué, no parecía tener importancia.

Las palabras no fluyen.

Sus afilados colmillos mordían su labio inferior de vez en cuando y él sillón, que se hundía cada vez más, le hacía escurrirse estirando su tórax y estructurando los abdominales bajo la camiseta pegada. Sin duda, unas vistas provechosas.

La mano me quemaba tanto que pensé que saldría en llamas. Tanta acumulación me estaba dando quebradero de cabeza. Nadie se atrevía a romper el hielo. Hasta que sonó un estruendo proveniente de la boca de Duque.

-¡Qué asco! Menuda forma de comenzar ha hablar con una señorita.- Fruncí el ceño.

Por fin parecía que sus fracciones se desenvolvían y su cara dejó de tensarse para mostrar sus colmillos. Se encogió de hombros.

-Mejor fuera que dentro.

-¡Qué clase de modales te enseñan en palacio! Menudo ejemplar de duque estás hecho.- Le espeté con todas las fuerzas que pensaba que me quedaban.

-Escucha Yanet,-Dijo sumido de nuevo en su fatídica vista hacia el horizonte.- has tenido una Ilusión, ¿No es así? Puedes decírmelo, no te voy a comer.

-¿Cómo sabes que la he tenido?- ¿Me estaba vigilando?

-¿Cómo crees que te he encontrado con Alex?-Me quedé boquiabierta, ¿Qué especie de alienígena mutante era este tío?- No, no pongas esa cara por favor. No soy ningún bicho raro, tan sólo como tú. Es ese chico… Apesta.

-¿Quéeee?, ¿Qué estás diciendo?, ¿qué criatura eres?, ¿Un sabueso?

-No me intimidas con tus preguntas. En absoluto, no soy ningún sabueso, tan sólo tengo buen olfato, ese chico se las trae estoy seguro, no hay suelo por el que no haya pisado que no apeste a él.- Me dijo.

-¿Yo también desarrollaré ese ultraolfato?- le dije señalándome a mi misma.

-Es probable, pero para ello necesitarás bastante tiempo. Y ahora mismo no tenemos.- Duque separó mi mano de la suya y la luz que radiaba la esfera se hizo más tenue.- Ahora tenemos que reponer fuerzas para el próximo día. Y tú señorita, me contarás con todo lujo de detalles tu Ilusión.

Suspiré.

Está bien, pensé. Comencé con la primera Ilusión que padecí, aquella en la que el lobo me llevaba corriendo hacia un lugar del que desconocía su nombre. Le conté cómo me sentí al arañar aquel altar y que al parpadear todas las enredaderas volvieran a estar en su sitio. Me sentí como el Titanic, balanceándome en el agua de la esperanza hasta que todo se volvió negro. Hasta que perdí, me rendí al sueño. Procedí con el segundo del en el cual me recordaba hundiendo mis rodillas en el barro enfrente de una lápida, con miles y miles de tumbas y mausoleos que flanqueaban las calles del Jardín de la Paz. Cesé de pensar un momento. Luego procedí con algo de más soltura. Todas las demás Ilusións me habían pasado aquí, y él sabía ya todo. Había acabado mi monólogo y Duque parecía tan interesado que sólo le faltaba tomar nota. Luego le conté cómo estuve de nuevo en aquel lugar y como el mismo ente me persiguió por lo que en un pasado pudo ser el lugar donde estaba el altar.

Supe que había acabado la hora conjunta cuando Duque me dio unos golpecitos en el hombro y se marchó dejándome sola. La magia de la Esfera desapareció. Aún la tenía en la mano. Me levanté y fui a mi cuarto donde la guardé en el cajón de la mesilla de noche.
Si duque la quería podía esperar sentado.

Corrí con mi vestido Amarillo pollo hacia las escaleras que llevaban al sótano de piedra. El olor a humedad me embriagó de cabeza a pies. Dejé que mi vestido limpiase las escaleras a medida que iba bajando, la colada esta semana le tocaba a Eliott. Una tenue luz iluminaba la estancia y de espaldas a mi, me encontré con unos hombros anchos y una piel blanquecina.

Cuando se giró supe que llevaba allí al menos diez horas. Sus bolsas de los ojos parecían los bolsillos de los marsupiales, las arrugas que le caían desde la nariz hasta las comisuras eran notables y decir que su pelo era blanco era un eufemismo, estaba cano. 

Vacilé en acercarme dos segundos, lo que tardó él en abrir boca.

-Adelante Yanet, ¿traes buenas nuevas para mí?- Dijo haciendo un gesto con la mano sobre el otro extremo de la mesa.- Ven entra, siéntate.

-Eh… sí, claro.- Tome asiento justo enfrente de él en su escritorio.

-Dime jovencilla, ¿Qué te trae por la madriguera de Lacrias?

-He… he tenido una…-Apenas me salían las palabras de lo acelerado que tenía al pulso al no haber repuesto fuerzas.- He tenido una Ilusión. –Le solté.

-¡Fenomenal! Por fin sabremos algo más que nada. Vamos, cuenta mujercilla, adelante, soy todo oídos.

Volví a repetir el discurso que pronuncié tan sólo cinco minutos antes y cuando hube acabado le pregunté a Lacrias:

-¿Tienes idea de dónde puede encontrarse ese lugar?

-Jovencita.-Dijo cogiendo un libro de la estantería.-Ese lobo o perro o lo que quiera que sea,- Dice ojeando las páginas.- Era igual que este…

Lacrias abrió un libro y lo dejó en la mesa, tras varios segundos este proyectó una imagen algo desenfocada de un Lobo de ojos infinitamente grises y de hocico húmedo. Estaba dejando ver sus colmillos y moviendo la cola.

-¡Es él!, ¡Es Rufo!-Dije saltando como una niña chica y señalando la proyección.- ¡El me condujo hasta el altar!, ¡Él sabe donde está!- Miré esperanzada al viejo que tenía delante.

-Cariño, esto no es un perro.-Dijo posesionándose unas gafas en el puente de la nariz.

-Bueno, entonces es el lobo que me condujo…

-Tampoco es un lobo.-Me interrumpió él.- Se llama Nuckelave, es el reptil más grande que existen por los reinos y si es dócil como tu me contaste debe de ser de raza Dragón. Su estructura ósea permite transformarse en animales de compañía.- por poco no me caigo de la silla. ¿Cómo es eso posible?

-¡¿Un dragón?! Pe…pe…pero si era un perrito juguetón… no puede ser.-Balbuceé intentando que se me entendiera.

-Vosotros los de ahí arriba tenéis una idea equivocada de los dragones. Un dragón suele tener un dueño, una persona a la que ligarse, por lo general son animales pacíficos a menos que no te apoderes de su territorio. Y lo más importante de ellos; Tienen uso de razón, así como de sentimientos.

-Ahora entiendo por qué ponía las caras que pone y por qué torcía la cabeza al hablar del libro. ¿Dónde estará ese perro?-Dije frotándome las sienes.

-Podemos buscarlo por aquí, no existen muchos ejemplares de dragones, hay muchos más grifos.- Lacrias sacó un libro y éste proyectó un buscador en la pared. En las páginas del mismo había una especie de teclado con letras irreconocibles y en la pared se proyectaban las letras. Luego pulsó una tecla y en la pantalla salieron infinidades de files sobre dragones.

-¿Qué es, google del submundo?- Dije mirando los animales que salían en la pared.

-Algo parecido, pero, ¿Para qué necesitamos las decadentes tecnologías si podemos usar la magia?

-Tienes razón. Veamos, ¿Por qué no buscas un dragón que no esté ligado y que se convierta en Lobo?

-Buena idea Yanet, pero es aún mejor que vayas a descansar y yo me ocupe de esto. Son casi las ocho de la noche. Recuerda que lo que te da la noche no te lo puede dar el día.- Me dijo. Le miré con cara confusa y ratificó con un gesto.- Supongo que quería decir: buenas noches Yanet.

-Está bien, iré a mi cuarto y me echaré un rato. Pero necesito respuestas, no las dejeis encerradas en el sótano por favor.

-Si así lo quiere así será.-Me sonrió.

                                                      *    *    *

- Hoy Duque me ha enseñado lo que puedo hacer.- Nausicaa estaba sumergida en la bañera con las piernas hacia afuera y bañadas en un mejunje que decía ser crema depilatoria. Aunque por el color verdoso no lo diría. La dríade hizo un cuenco con sus manos llenas de agua y lo mirño fijamente. A continuación el agua fue levitando y se hizo una bola a la altura de su cara. Sonrió con gesto de autosuficiencia y seguridad. Desplazó la bola hacia mí y la mire fijamente. Nausi hizo un gesto con la mano y la bola de agua estalló ante mi cara, mojándome entera. Escupí lo que me había tragado de agua sobre ella.- No, no, no, no, no, no, que asco, no por favor.- Gimió desesperadamente.

-¡Te vas a enterar pequeña mocosa! Acabas de lavarme la cara con resto de los hongos esos que te esta poniendo en las piernas.

-No son hongos, me dejará unas piernas brillantes y sin pelos. Yo que tu cogería el poco que queda y me lo untaría por todo el cuerpo.

-A ti te falta una tuerca. ¿Dónde está Lena?-Pregunté buscando al ciervecillo que en tan sólo unos días se había convertido en toda una hembra como Nausicaa.

-Está en el ropero.- Dijo señalando la puerta que llevaba a su cuarto.

-pobre animal, ¿Qué clase de ama eres?

Sentí la Voz de Alex por el pasillo que provenía de la entrada y corrí con la toalla enrollada en el cuerpo. Nausi salió de la ducha y me alcanzó hasta su puerta. Miramos las dos al unísono por la puerta donde apareció Alex acompañado por una chica altísima –más que Nausicaa- de pelo caoba y ojos almendrados, su tez era blanquecina y sus pestañas no parecían acabar. Eran los ojos más profundos que habían visto jamás, casi rojos como la sangre.

Parecían divertirse cuando la chica dio un repentino golpe y corrió a saludarse de él. Tras darse la vuelta y caminar hacia la entrada miró por encima de su hombro hacia nosotras, un punto fijo en el largo pasillo, hacia algo de lo que prescindía, algo que miraba y parecía gustarle maliciosamente.

Miraba hacia mi.

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Artikel Capítulo 18 segunda parte. ini dipublish oleh Carla pada hari martes, 29 de mayo de 2012. Semoga artikel ini dapat bermanfaat.Terimakasih atas kunjungan Anda silahkan tinggalkan komentar.sudah ada 4 komentar: di postingan Capítulo 18 segunda parte.
 
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4 comentarios:

  1. DIOS DIOS DIOS DIOS niñaaaa! que me vas a matar con Duque (babas) que tío, como me gusta jajaja Rufooo un dragón? ò.ó nunca lo habría dicho, me encantaa *_________* bueno, me encanta todo lo que sea un perro o parecido xD que gracia Nausicaa con el potingue en las piernas xDDD
    ¿Quién es la tía del pelo caoba? ò.ó ha salido poco y ya me cae mal.
    Bueno sigue así! te adoruu ^-^

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  2. Aich >.< sankiu por tus comentarios!
    Es que duque esta muy bien eh, a mi no me importaría conocerlo... XD
    Si, Rufo es Nuckelave, ¡Un dragón! pero lo mejor no llega hasta el final del libro >.< ¡ya sé lo que hacer con Duque! jojojojo, verás, te vas a quedar :O
    Bisus:)

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  3. ¡Enhorabuena!
    Tu novela ha sido elegida, tras un sorteo, como novela del mes de Junio
    http://destinyadministration.blogspot.com.es/2012/06/junio-es-el-mes-de.html

    xDestinyadministrationx

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  4. Ö que suerte macho >.< Un millón de gracias por invertir tiempo en esta "campaña"
    Gracias:D

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